por la carretera

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Instagram: @alexandersorel

domingo, 31 de mayo de 2015

Viajar


El tiempo lo es todo. Es la libertad. Cuando no tienes nada -salvo una bici-, las posibilidades son infinitas. Lo único que te detiene -o te apura- es el sistema en cada frontera; y claro, ahí te das cuenta que los nacionalismos son una mierda. O sea, lo sabías, pero ahora lo viviste poh.

Viajar. No turistiar. Viajar. Sin apuro. Sin TENER QUE volver. Evitar lugares concurridos. Ir a los más concurridos. Hacer lo que se te de la gana. Pensar en las fronteras -que te autorizan a ser libre solo por tiempo limitado y bajo determinadas condiciones-. Tomar fotos, a veces, en ciertos lugares, con ciertas personas. 

¿Y la plata? Cuando hay tiempo, no es problema. Siempre puedes encontrar algo: las posibilidades son infinitas. En serio.

Igual volver yo creo. No se bien por qué. Pero está bueno. Total, se puede volver a salir.

miércoles, 13 de mayo de 2015

La mejor tienda-taller de bicicletas de Guayaquil


¡Gracias Alberto, David y BikeZone!

No soy de andar haciendo propaganda, pero creo que cuando una tienda supera con creces a las otras, hago un favor a los que quieran tener y mantener una bicicleta buena, bonita y barata.

Resulta que necesitabamos una bicicleta para mi hermano, así que me recorrí todas las tiendas de bicicletas de Guayaquil. Primero que todo, en la mayoría de las tiendas (calle Colón o "La Bahía") solo se encuentran bicicletas de componentes chinos que no duran ni un mes. Si quieres una bicicleta de verdad, esta NO es una opción. El problema es que las bicicletas reales se encuentran en Urdesa (barrio alto), y todas son carísimas. En BikeZone podemos encontrar la calidad de Urdesa, pero con precios mucho más bajos. Con decir que la bicicleta Giant que compramos en BikeZone estaba un 40% más cara en Urdesa. 

Pero lo mejor de la tienda no es eso, sino que es atendida por ciclistas, y eso marca la diferencia. Alberto vende bicicletas porque le gustan, porque le apasiona, no porque quiera vender. Fue la única tienda donde de verdad sabían de componentes, de compatibilidad, y no me querían vender algo, querían ayudarme a solicionar mi problema. Fuimos más allá de una venta: hablamos de bicicletas, del viaje, de los sueños, de la vida. 

Me fui de la tienda no como cliente satisfecho, sino como amigo.


¡Gracias cabros! 

Datos de la Tienda:
BIKEZONE
Cdla. La Garzota
Mz 140 Villa1 Local2
Tel: 6036233
Cel: 0981277498
Guayaquil, Ecuador

Alforjas caseras y económicas



Vamos al grano: necesitaba unas alforjas económicas. Me puse a buscar videos de tutoriales en internet y me agradó ÉSTE. A continuación les relato mi experiencia poniéndolo en práctica.

Materiales

1. Bidones: De lo que sea, de lo que acomode. A mi me los regalaron en un lugar donde limpiaban motores de autos. Como que los usaban para contener el ácido con el que limpian.


2. Pernos y tuercas: Depende de cómo quieran hacerlas. En este caso utilizamos:

- Tornillos de 1/4 (x8)
- Golillas chicas (x20)
- Golillas grandes (x12)
- Pernos para tornillo 1/4 (x12)
- Ganchos (x2)
- Tensores (x2)

3. Pletinas, o placas de metal terminadas en un gancho: Todo lo de la lista lo encontré en una de estas grandes tiendas tipo "HomeCenter", menos este item. Pero fui a un taller de metalurgia, expliqué lo que quería, y en 3 minutos las hicieron y me las regalaron.

Acá se pueden ver las golillas, pernos y tuercas (izq) y tensores, ganchos y placas de metal (der)

4. Optativo: Pulpos (x2)

Procedimiento

1. Cortar lo bidones en la medida que crean necesaria, teniedo en cuenta que será la tapa.

2. Tomar las medidas pertinentes, dependiendo de la compatibilidad con la parrilla, y poner las plaquillas de metal como se muestra en la foto.

Por fuera

Y por dentro. Acá pusimos las golillas grandes para que se distribuya mejor el peso. 
En el anterior no sería tan necesario por las placas de metal... creo

3. Tomar las medidas pertinentes, dependiendo de la compatibilidad con la parrilla, y poner los ganchitos como se muestra en la foto.

Por fuera

Y por dentro. Acá por error de cálculos no nos cupo la golilla grande. 
En la otra sí lo pusimos... habrá que ver si hace alguna diferencia.

Y acá se pone el tensor, ajustado a la parrilla.

4. Cortar unos orificios en la tapa para que encaje en los bidones, como se ve en la foto.


Y ¡Charán! Puedes usar los pulpos para que la tapa quede bien fijada.


Las acabo de hacer. Es fácil y rápido. Ahora veré cómo aguantan y les cuento.


-¡Voh dale, pedaléa!-

lunes, 20 de abril de 2015

Estar ahí, bien alto, en tantas formas distintas


Estar ahí



Y estar ahí, cruzando montañas, ríos, lagos,
con sol, con lluvia, con nieve, con granizo, con viento, con niebla,

Y estar reseco, mojado, helado, adolorido,
con la mochila encarnada en los hombros y un lago en cada pie.

Y no importa

Y es que atrás del frío, del dolor, del cansancio, del hambre, de la falta de sueño,
ahí, al fondo,
está esa chispa que lo enciende todo, que genera esa energía que nos mueve;

Y es que, simplemente, la montaña es sublime.



jueves, 9 de abril de 2015

Un caramelo



Habíamos caminado por dos días, pasando de Chavín a Olleros. El paso es un camino comercial pre-incaico, con unas escaleras de roca que llevan siglos colgando de la montaña. Ahora se utiliza mayormente como un recorrido turístico, pero los arrieros y el ganado son comunes en el trayecto; salvo, claro, el abra, a 4700 de altura.


Y ahí veníamos, tras haber atravesado el paso Yanashallash, con lluvia y viento, para luego recibir el sol abrazador de la ladera, en cuyo crepúsculo nos sumergimos en la ciénaga para llegar al refugio que nos miraba desde un cerrito, prometiendo descanso. La mañana siguiente fue soleada, con un cielo azul que contrastaba con el imponente y amenazante negro de las nubes que acompañaban a la montaña, constantemente. Ese sol quemante, que lucha con ese viento fuerte, que ruge desde las rocas como el jaguar.

Y salimos de Sacracancha, con los bototos colgando de la mochila, absorviendo rayos para secar el río acumulado por el camino. La caminata al sol, empujados por el viento, se hizo liviana pero profunda. Ese instante, en ese lugar, en ese momento fue, para nosotros, la felicidad. 

Y ahí estábamos, caminando, cuando a lo lejos vemos el ganado acompañado por su pastor. Uf, qué viaje... no sé si es la contaminación de los medios en mi mente, pero ese botija era igual a "Pedro", el de Heidi. Weón, si llevaba la misma ropa, ahí en las montañas, arreando el rebaño. Se acercó. Nos saludamos. Iba hacia el mismo lado, así que caminamos juntos. Hablamos del viento, de la lluvia, del sol, del frío, del ganado, de los turistas, de la vida en la montaña... cuando su casa se empezó a divisar se despidió:

- Chao.
- ¿Esa de allá es tu casa?
- Si ¿Tienes un caramelo?
- No, traíamos unos arroces, pero los comimos anoche.
- Ah.

Seguí mi paso, el subió la ladera y nos fuimos despidiendo con la mano en la distancia. Quedé pensativo. Andaba con un par de "cañonazo" en la mochila -son lo mismo que los "golazo" en Chile, pero con otro nombre, aunque mismos colores, tipografía y todo...

No sé bien por qué. Nunca me lo había planteado a fondo, pero no me gusta que me pidan cosas. No me considero alguien egoísta, no tengo problemas con compartir. Si estoy comiendo algo y llegas, dale, compartimos. O si estás ahí, también. De hecho, compartir un chocolate es como compartir un mate, sentir y dar placer, crear cómplices, compañeros. Pero no ando dando cosas por la vida.

Me irrita profundamente que me pidan plata en la calle. Los "mendigos" o los niños, no así los artistas, o los cabros colectando pa la toma, por ejemplo. Es que me evidencian. Me conflictúan. No sirve de nada que de una moneda. No voy a mejorar su situación. Hay que hacer otras cosas. Y ahí te cuestionai que el sistema y que la pobreza y la riqueza y la política y la economía y la educación y la cacha de la espada. Al final tomé la bici y me fui a la cresta.

Y es que me conflictúa. 

Y ahí está "Pedro", pidiéndome un caramelo. 

Y claro, un día apareció un gringo, de esos re filántropos, que viajan y sienten pena por la injusticia del exótico tercer mundo, y van por latinoamerica regalando monedas, dulcecitos, y sacando fotos ¡Son tan buenos y concientes! Y la gente se acostumbró a que le regalen weás.

¿O en realidad fui desatento y debí compartir algo?

Por ahí, fuera de la cámara, están "Pedro" y su rebaño...

-¡Voh dale, pedaléa!-

miércoles, 25 de marzo de 2015

Pensamiento de Caracol


"(...) de madrugada
con el rocío brillando al sol
amanecí por la carretera
con pensamiento de caracol"

-"Pensamiento de Caracol",   Gustavo Pena


Cuando por la mañana preparo la bicicleta, sé que se viene algo nuevo...


-¡Voh dale, pedalea!-